viernes, octubre 31, 2008

Masticar balas

Puede que ya ni parezca extraño, pero Colombia no está entre las naciones que han firmado el Protocolo contra la Fabricación y Tráfico Ilícitos de armas de fuego, sus piezas y componentes y municiones, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional:

http://www.unodc.org/unodc/en/treaties/CTOC/countrylist-firearmsprotocol.html.

Comienza a parecerlo si uno se da cuenta de que fue prácticamente el primer país en promover su control en la ONU. Es más que racional, el gasto en armas le representa un impacto del 25% en el PIB (no más...).

https://revistadigital.sre.gob.mx/images/stories/numeros/n75/dealba.pdf pp.2 (106) y 4 (108)

Lo que pasó fue que en 2002 cambiamos de "visión de mundo" y casi sin saberlo. Antes Colombia, en cualquier crisis entre naciones, se atenía a lo que decía el derecho internacional. Con la entrada de Uribe Vélez a la presidencia, el país comenzó a apartarse del derecho y seguir las indicaciones de Estados Unidos. Con la invasión a Irak, Colombia por primera vez respaldó a EE.UU. en una invasión no concertada. Al popularísimo presidente le importó muy poco que más del 70% de la población no estuviera de acuerdo. "Necesitamos la plata del Plan Colombia" dijo. En otras palabras, vendió el voto (en Colombia la venta de votos es ilegal).

En 2003, el país rindió un informe a la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD). En él apenas si se ve el por qué:

"Colombia informa que el Congreso Nacional de la República de Colombia, mediante la Ley 737 del 5 de marzo de 2002, aprobó la Convención Interamericana contra la Fabricación y el Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales Relacionados (CIFTA). Asimismo, la Corte Constitucional, mediante sentencia C-764/02, del 17 de septiembre de 2002, declaró exequible la Ley 737 del 5 de marzo de 2002. Colombia depositó el instrumento de ratificación de esta Convención el 5 de febrero de 2003. La CICAD expresa su satisfacción a Colombia por haber dado cumplimiento a esta recomendación.

[...]

"De otro lado, Colombia considera que no es conveniente [!] suscribir el Protocolo contra la Fabricación y el Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego, sus Piezas y Componentes y Municiones, toda vez que ha manifestado su desacuerdo* con el ámbito de aplicación. La CICAD reconoce los avances de Colombia para cumplir con esta recomendación. Sin embargo, la CICAD expresa su preocupación por las consideraciones expresadas por Colombia respecto de dos importantes instrumentos de la Convención de Palermo. Si bien la CICAD no cuestiona la capacidad soberana de cada Estado para decidir las obligaciones internacionales que contrae, no deja de expresar su preocupación por la fragmentación jurídica internacional ya los propósitos del Mecanismo de Evaluación Multilateral (MEM) que genera la posición asumida por Colombia. La CICAD insta a Colombia a que durante el 2004 ratifique el Protocolo sobre el Tráfico Ilícito de Migrantes por Tierra, Mar y Aire y el Protocolo sobre Tráfico Ilícito de Armas de Fuego, sus Piezas y Componentes y Municiones".

Resulta curioso que se use “el ámbito de aplicación” como excusa, cuando en América Latina lo que se ha criticado es precisamente que Canadá, EE.UU. y otros países exportadores quieran reducirlo.

El único aporte serio parece ser el del Consejo Superior de la Judicatura, que recoge información sobre los delitos relacionados.

En cuanto al narcotráfico, la DNE es una catástrofe administrativa. No se sabe si es que no quieren hacerlo bien o es mero y puro desgreño...

[...]

"Colombia señala que la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE), adscrita al Ministerio del Interior y de Justicia, es responsable de la administración de los activos incautados en procesos de tráfico ilícito de estupefacientes. Desde enero de 2001, la DNE con recursos del Plan Colombia ha venido implementando el proyecto de Administración de Bienes Incautados al Narcotráfico – denominado Sistema FARO, cuyas líneas de acción son:
1) Inventario físico y avalúo de todos los bienes incautados y puestos a disposición de la DNE (al mes de agosto de 2003, avance de _35%_ en el inventario de bienes y de _30%_ del avalúo);
2) Sistema de administración para cada categoría de bienes y
3) Auditoría a la administración de los bienes.
Colombia entiende que la recomendación no puede considerarse completa toda vez que se trata de un proceso dinámico. No obstante, demuestra su voluntad de continuar las actividades de inventario y avalúo de bienes en el futuro. La CICAD reconoce el cumplimiento por Colombia de esta recomendación y exhorta al país a que procure mantener sus registros actualizados".

El informe concluye con preocupaciones:

"Respetando la capacidad soberana de cada estado para asumir responsabilidades jurídicas internacionales, expresa su preocupación por el riesgo de favorecer una fragmentación jurídica contraria a los objetivos del MEM, que podría generarse de prevalecer la posición asumida por Colombia. La CICAD recuerda que Colombia acordó junto con los otros 33 estados del hemisferio la definición del marco jurídico aplicable para el Mecanismo de Evaluación Multilateral. La próxima institucionalización del programa colombiano sobre Reducción de Demanda de Sustancias Psicoactivas, definido en el documento ‘Lineamientos hacia una Política de Reducción de la Demanda de Sustancias Psicoactivas (SPA)’, permitirá organizar, unificar y consolidar el componente de demanda en el sistema de información sobre drogas. Resulta imperativo que Colombia ponga en marcha el programa nacional de reducción de la demanda. Otras acciones que quedan pendientes de consolidación por parte de Colombia son la optimización de las categorías de profesionales que pueden estar afectadas por el lavado de activos; y el mantenimiento de los inventarios de bienes decomisados. La CICAD desea dejar constancia de su reconocimiento a Colombia por los progresos alcanzados en una situación nacional sumamente compleja y lo insta a continuar sus esfuerzos para cubrir las deficiencias identificadas en este informe".

En otras palabras, por fin tenemos una manifestación oficial de lo que todo el mundo sabe: Colombia no tiene autoridad moral como para decirle a los países desarrollados que reduzcan su consumo de narcóticos. Tiene que reducirlo primero en casa y después exigirlo a los demás. ¡¡Y en Colombia va en aumento!!

Como si fuera poco, el status quo (gobierno, todos los medios grandes, empresarios, etc.) se hacen los locos con la inversión que se pierde con el control al lavado de activos. El de Colombia es uno de los más severos del mundo. Eso sí lo han dicho. Lo que esconden es que disminuye la inversión extranjera: si alguien quiere invertir una gran suma, tiene que pasar por mínimo 20 controles más que en cualquier nación. El país no se puede dar el lujo de que los narcos inviertan a la loca. Los paraísos fiscales, como los países pequeños de Europa (incluyo a Suiza) y el Caribe, sí pueden hacerlo. Si usted es un inversor foráneo ¿dónde preferiría invertir? Muy bueno que controlen a la mafia, pero la plata que perdemos ¿¿quién nos la paga?? No es poquita. ¿Hay siquiera un agencia que la mida, cuente o similar?

http://odc.dne.gov.co/IMG/pdf/informefinal.pdf

En junio de 2001, organizaciones de países del MERCOSUR - Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay - establecieron una red de control de armas de fuego y desarrollaron un sitio web de noticias e información (www.desarme.org) para facilitar comunicaciones sobre violencia armada y asuntos de seguridad humana. Una red regional, ARIANSA (http://www.ariansa.net/), también fue organizada por organizaciones de la sociedad civil (¡OJO! no por los gobiernos) en la región Andina, que incluye Perú, Colombia, Bolivia, Ecuador y Venezuela.

http://www.controlarms.org/es/

¡Hasta los cuáqueros se comportan mejor que los gobiernos!

http://www.afsc.org/latinamerica/int/andean.htm y http://www.afsc.org/latinamerica/int/InseguridadCiudadanaUrbana_espanol.htm

Igual, América Latina sigue siendo el principal mercado de armas pequeñas. Es muy probable que la presencia central del conflicto colombiano tenga algo que ver. Si no hubiera un mercado de armas tan grande en Colombia ¿les quedaría tan fácil venderle a los vecinos? Es simple matemática: sumen el gasto militar del gobierno, el gasto militar de los paras, el gasto militar de la guerrilla, el gasto militar de los narcos... ¡¡Eso da varias veces el presupuesto nacional!!¿¿Creen que quienes venden las armas van a soltar facilito un mercado tan bueno, que les abre las puertas a uno todavía más grande??

Es obvio que los colombianos apenas si lo han pensado. Tampoco parecen reconocer la obvia relación entre armas y secuestro, armas y masacres, armas y abusos, armas e inseguridad.

Las armas no se comen, no sirven para subir el sueldo (a menos que seas un atracador), pero son muy útiles para impedir que los agricultores trabajen y amedrentar y asesinar a los sindicalistas que defienden los pírricos $461.500 que (se supone) todo colombiano se debe ganar. También son muy eficientes si lo que se quiere es que los trabajadores informales (el 58.8% de la población) nunca lleguen a organizarse y se consolide un poder mafioso.
Lo bueno es que hay otros poderes que pierden grandes sumas de dinero con nuestras muertes. Son la gente del turismo, los seguros y todos los que venden servicios profesionales desarmados y necesitan aumentar el consumo y el prestigio de las mayorías. En realidad no son tan poquitos. Muchos de ellos, desde hace rato, se preguntan cuándo los colombianos comenzarán a cambiar sus prioridades en el gasto.

* Todos los subrayados de este artículo son míos.

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